El producto nace de aquello que tu comunidad ya busca en ti.
Una persona puede seguirte por tus explicaciones, por la selección de información que haces, por tu experiencia o por las conversaciones que se generan alrededor de tu contenido. Cada una de esas razones puede convertirse en un producto distinto.
Esta guía desarrolla las propuestas que aparecen resumidas en cómo monetizar una comunidad online. Aquí veremos qué ofrece cada una, cómo funciona y distintas formas de prepararla para llevarla al público.
Las ideas de esta guía también se pueden combinar dentro de una misma oferta. Una comunidad privada puede incluir una sesión grupal al mes, una biblioteca de recursos y contenido exclusivo; una newsletter premium puede dar acceso a encuentros en directo; y un programa limitado puede mantener unido al grupo durante todo el recorrido. Elige un producto principal que sea fácil de explicar y añade otras piezas cuando refuercen ese valor. Así la persona entiende qué está comprando y cada elemento cumple una función clara.

